Home / Actualidad / Te interesa / Entrevistas / “La reforma bancaria mantendrá nuestro modelo social”

Juan Carlos Lozano. El Periódico
La directora general de la Asociación Española de Banca (AEB), María Abascal, aplaude el informe de reforma del sector anunciado recientemente por la Comisión Europea, aunque cree que algunas propuestas se quedan cortas. Lo hace, por ejemplo, al definir cómo será un futuro fondo de garantía europeo, un elemento clave para alentar las fusiones transfronterizas. La directiva afirma que lo más positivo, aparte de que esas propuestas van en la dirección correcta, es que este informe considera la banca como parte de la autonomía estratégica europea.
¿Cómo valora la AEB el informe de reforma bancaria de la Comisión Europea?
Nosotros desde luego damos la bienvenida a este informe de la Comisión Europea. Es la propuesta de reforma del marco regulatorio y supervisor más ambiciosa desde 2008 y va en la dirección correcta.
¿Cuál es el punto clave de la reforma?
Posiblemente es el diagnóstico y las propuestas. Pero sin duda las medidas para profundizar en la integración y que los bancos europeos ganen escala son acertadas. También lo son las medidas que se proponen de simplificación tanto de la regulación como de la supervisión.
¿Y en qué se han quedado cortos?
No queda del todo claro qué se va a hacer exactamente con ese fondo de garantía de depósitos europeo único. Se habla que se va a eliminar la propuesta de 2015.
¿Por qué puede ser clave un sistema de garantía de depósitos europeo para las fusiones?
Es un elemento fundamental. Si queremos profundizar en la integración del sistema bancario euro-peo, hay que darle confianza a las autoridades de esos países donde no está la matriz del banco, sino solamente las filiales, para que tengan claro que si pasa algo ellos no se van a ver afectados por un problema de estabilidad financie-ra, para que vean que no van a tener que asumirlo solamente a nivel nacional.
Pero, al final, combatir la fragmentación con fusiones acaba siendo un problema político, ¿no? Como estamos viendo en el caso de Unicredit (Italia) y Commerzbank (Alemania).
Bueno, la comisaria lo ha dicho, y el informe lo recoge, que se pide evitar la injerencia política de los estados miembros en esas operaciones transfronterizas. Creo que hay un convencimiento de que queremos contar con bancos europeos relevantes y la única forma de hacerlo es avanzar en esta unión bancaria.
Otro de los puntos clave es que se va a mantener la solvencia de las entidades pese a que se simplifique la regulación.
Me gustaría aclarar que no estamos pidiendo desde la industria bajar el nivel de capital. Lo que estamos pidiendo es quitar solapamientos y sobre todo estabilizar el marco y evitar seguir en la tendencia actual de incremento continuado de los requerimientos de capital. Queremos movilizar todo ese potencial que la banca tiene para es-tos proyectos estratégicos. Estamos hablando de la autonomía estratégica. Una de las noticias positivas de este informe es que considera la banca como parte de la autonomía estratégica, porque sin una banca europea rentable y po-tente y competitiva, no tenemos autonomía financiera.
Y a todo esto, con los plazos con los que se trabaja, ¿llegamos a tiempo? Si se mira la capitalización bursátil, el primer banco europeo es el Santander, que está el 16, muy lejos del primero, que es el estadounidense JP Morgan.
Europa cuenta con unos bancos muy fuertes, muy eficientes, y lo que tenemos que hacer es facilitar que puedan competir en igualdad de condiciones. Es verdad que las valoraciones han mejorado los últimos años con unos resultados que han sido buenos, pero en general creo que tenemos un marco regulatorio y supervisor excesivamente complejo. Se trata de ordenar y de simplificar en la medida de lo posible y también creo que aquí hay deberes para todos. También para los políticos, porque esta batería de medidas está muy bien, pero luego habrá una propuesta legislativa y los políticos lo tendrán que aprobar. Ya veremos cuánto de lo que la comisión propone aprueban.
¿Esperan que haya una contestación social a estos cambios? La crisis de 2008 dejó cicatrices sociales y además hubo que ayudar a los bancos con dinero público.
La banca ha sido parte de la so-lución en unos episodios, digamos, complicados que ha habido recientemente desde la pandemia, la guerra de Ucrania, episodios climáticos extremos. La banca siempre ha estado ahí y creo que en ese sentido la banca hizo sus deberes, está saneada, capitalizada y está facilitando que la economía continúe con normalidad. Por tanto, creo que esta reforma es buena para la economía y para las empresas y para los hogares. Esto no es para la banca, esto es como región. Esto lo necesitamos para mantener nuestra relevancia económica y para mantener también nuestro modelo social en Europa. Europa tiene un problema de crecimiento, necesitamos esta reforma y esta reforma es buena para todos.
¿Y los plazos y fechas en los que se va a presentar?
La Comisión ha planteado que presentará su paquete legislativo en el primer trimestre del 27, que más bien nos llega que va a ser en marzo, con idea de que esté aprobado y finalizado a finales del 27. Bueno. Vale. Nos parece que es un calendario realmente apretado o poco realista para los estándares de negociaciones en Europa. El mensaje que queremos dar es que no tenemos tiempo que perder.
¿Cree que se va a ir más lejos en el tiempo?
Lo que creo es que tenemos que apelar a la responsabilidad de to-dos los que ahora tienen que aprobar estas reformas para que de verdad no empecemos a enredar. Tenemos que elevar la mirada y tener una visión de Europa y de qué necesita Europa ahora.