Inversores y sostenibilidad

Va a hacer falta mucho dinero para pasar a una economía libre de emisiones de carbono, un desafío que todos debemos afrontar con decisión aunque el camino esté plagado de incertidumbres. Los bancos están comprometidos a financiar el proceso, ya sea directamente o canalizando fondos de terceros, y a impulsar los cambios que se deben producir en las empresas.
Evitemos las nuevas guerras verdes

Las enérgicas medidas adoptadas por los gobiernos y los bancos centrales están aliviando las tensiones y ayudando a reducir las consecuencias a largo plazo de la pandemia. Y la transformación de las guerras comerciales en acuerdos comerciales en el último momento muestra que los políticos entienden que un mal acuerdo es siempre mejor que una buena guerra. Por lo que la Covid y la geopolíltica pueden no representar una amenaza existencial para la economía mundial tal como la conocemos. Pero hay otra amenaza en el horizonte que podemos estar subestimando: las guerras comerciales que no provienen del populismo, sino de la muy necesaria y largamente esperada lucha contra el cambio climático.
La formación como una palanca clave en el desarrollo de las finanzas sostenibles

El cambio climático y la Agenda 2030 no sólo están modificando la fisonomía de nuestro entorno sino también la forma de abordar los problemas a los que nos enfrentamos como sociedad. Esta transformación hacia una economía más respetuosa con el medio ambiente está repleta de oportunidades que deberán traducirse en nuevos modelos de negocio y nuevas formas de satisfacer la demanda, cada vez más exigente, de bienes y servicios sostenibles.
El impacto multiplicador de la banca en la batalla contra el cambio climático

Los bancos juegan un papel importante en la transición hacia una economía más respetuosa con el medio ambiente, pero no son los únicos jugadores. Es conveniente que desde otros ámbitos se trabaje de manera conjunta. El maridaje entre la administración y el sector privado, entre los distintos sectores productivos y la industria financiera o entre la economía real y la sociedad civil, es fundamental para que el rol de la banca como catalizador se pueda desarrollar con eficacia.
Las finanzas responsables, pieza clave para una economía sostenible

«Necesitamos parámetros homogéneos y claros, con métricas bien establecidas, que doten de transparencia y credibilidad a la acción de empresas y gobiernos en la lucha contra el cambio climático, y nos permitan avanzar con la mayor certidumbre posible». Así lo aseguró el presidente de la AEB y de Finresp, José María Roldán, en el evento de presentación del Centro de Finanzas Responsables y Sostenibles.
Agentes financieros y transición sostenible

La Cumbre Mundial del Clima que se celebra estos días en Madrid constituirá sin duda una gran oportunidad para visibilizar todavía más las consecuencias del cambio climático y concitar a más organismos, individuos y empresas a realizar una contribución neta positiva, urgente y colaborativa durante la transición hacia una economía más sostenible. Pero no podemos obviar que la actual regulación brinda todavía un amplio margen interpretativo sobre los compromisos individuales y colectivos que no garantiza que la velocidad del debate esté alineada con el cumplimiento de las metas establecidas en el Acuerdo de París o en la Agenda 2030.
El coste de la inacción frente al cambio climático

La ausencia de acciones para limitar de manera progresiva, pero con cierto sentido de urgencia, el uso de combustibles fósiles no solo tendrá un coste que puede ir aumento, sino que puede generar efectos irreversibles. La presión que ejercen los ciudadanos, cada vez más conscientes de la magnitud de problema, el empuje de la regulación y los cambios tecnológicos pueden provocar un violento cambio del modelo productivo con inconcebibles consecuencias sobre el empleo, los precios y el crecimiento.
El compromiso de nuestros bancos con unas finanzas justas y sostenibles

Los desafíos derivados de la transición hacia una economía más sostenible y con una mayor presencia de las nuevas tecnologías van a cambiar radicalmente la forma de hacer banca y permitir a este sector sostener su actividad a medio y largo plazo. La sostenibilidad está aquí para quedarse: quien vea esta transformación como una moda pasajera se va a equivocar.
¿Cómo afectan los principios de sostenibilidad al modelo bancario?

La transición a la economía sostenible implica desafíos y costes para el sistema bancario europeo, pero también crea oportunidades de negocio y una forma nueva de acercarse a los clientes, sobre todo a las pymes y a jóvenes, muy concienciado con los problemas derivados del cambio climático. Los bancos saben que no están solos en la creación de estas nuevas finanzas sostenibles, sino que forman parte de un proyecto global que incluye a la humanidad entera. Por primera vez, instituciones, gobiernos y pueblos se han parado a pensar qué mundo deseamos tener y la respuesta a esa pregunta se ha plasmado en los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados por ONU.
La defensa del clima impulsa la globalización

Desde los Acuerdos de París se ha ido creando una conciencia global acerca de las crisis ambientales hasta el punto de que el Foro Económico Mundial ha reconocido que el cambio climático es uno de los riesgos más probables y de mayor impacto al que nos enfrentamos. La sensibilidad ciudadana ha ido en aumento y el 84% de los inversores financieros en la UE contempla el cambio climático y los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas en su estrategia.