Financiar el mañana

Hablar de sostenibilidad nos lleva directamente a pensar en el medio ambiente, en la economía y en la sociedad. Estas son las tres dimensiones del objetivo último que debe ser el desarrollo sostenible. Los bancos, como principales financiadores del crecimiento, tienen un papel fundamental para lograrlo.

Sobre riesgos y oportunidades

Bajo crecimiento económico, tipos de interés casi nulos, compleja e inconclusa (por tanto, incertidumbre) regulación… ¿saben de quién hablo? Naturalmente, de los bancos.

Riesgos no bancarios

Los cambios regulatorios llevados a cabo se han centrado en un sector (los bancos) y no tanto en una actividad (bancaria).

Buscando el equilibrio

Calificaciones como «condiciones hipotecarias opacas» o «malas prácticas bancarias» ya se han convertido en algo habitual de tanto escucharlas. Se parte de ellas en análisis superficiales dando por hecho dos conclusiones: las entidades financieras han procedido mal y deben pagar por ello.

El futuro de la banca

Nos guste o no, el futuro de la sociedad depende, en gran medida, del futuro de la banca. Un futuro que entre todos debemos preservar, porque es el nuestro.

Obligada transparencia

Es importante recordar que ningún banco de la AEB recibió ayudas públicas ni naturalmente fue intervenido como consecuencia del proceso de reestructuración de una parte del sistema financiero español durante la crisis.

Sobre modelos bancarios

Las lecciones aprendidas del pasado nos enseñan que debemos diversificar las fuentes de rentabilidad y fomentar la excelencia en la gestión y la promoción de una adecuada cultura bancaria. Esta es la vía del éxito.

Un desafío apasionante para todos

En el pasado he señalado que la educación financiera no solo permite tener consumidores autónomos, con capacidad de decisión propia y juicio crítico sobre las diversas alternativas, sino que crea clientes exigentes que obligan a los bancos a ser mejores.