Nuestra caja de arena

A pocos se les escapa el entusiasmo con el que los niños de edad temprana juegan en los areneros de los parques infantiles o las guarderías. Y si hay agua a mano, mejor, es como estar en la playa. Con apenas una pala y, en el peor de los casos, las manos, se pueden crear castillos, rostros o carreteras y puentes. Con ese mismo entusiasmo el mundo financiero y, en particular el español, en todo su espectro (bancos, neobancos, aseguradoras, startups…) ha dado la bienvenida a la idea de crear un campo de pruebas para la innovación o sandbox regulatorio. El Consejo de Ministros aprobó esta semana el Proyecto de Ley de medidas para la transformación digital del sistema financiero que prevé la implantación del sandbox español.