Pymes y sostenibilidad: un binomio por consolidar

Todavía falta un actor clave para que la transformación ligada al cambio climático suponga una auténtica revolución: la pequeña y mediana empresa, un segmento que representa más del 96% del tejido productivo español. Aunque hay que considerar la heterogeneidad de empresas que conforman este segmento empresarial, en general, todas perciben la sostenibilidad bajo un prisma similar y adolecen de problemas comunes sobre los que hay que trabajar antes de exigirles que se integren en este proceso de cambio.

Una relación de largo plazo

Los bancos participan de todas las decisiones económicas importantes de las familias: la compra de vivienda, la adquisición de bienes de consumo duradero, la gestión del ahorro para la jubilación, el crédito necesario para montar una empresa o hacerla funcionar, y el uso de un sistema de pagos eficiente e integrado en la vida de los ciudadanos. Ingredientes básicos para fortalecer una relación estable con sus clientes que se adapta a la evolución de la realidad social y financiera.

Volcados en el desarrollo

En España, la financiación ha dejado de ser una preocupación para las pymes. El préstamo bancario es la principal fuente de financiación de estas compañías, que crean más del 60% de los nuevos puestos de trabajo en el país.

Corregir la excepcionalidad

El Banco Central Europeo pide paciencia para iniciar la normalización monetaria y prudencia para valorar los objetivos conseguidos durante la recuperación de la economía y de la inflación.

Transparencia del crédito a pymes

Una de las mayores preocupaciones durante la crisis fue mantener un flujo adecuado de financiación a las pymes. Consideren en este sentido la importancia de la pequeña y mediana empresa en nuestro tejido productivo, al mismo tiempo que su creciente papel en la necesaria apertura exterior de nuestra economía.