Un mundo sin efectivo

Ahora sabemos que el dinero no son solo los billetes y monedas que llevamos en el bolsillo, sino cualquier valor abstracto u objeto que sirve como medio de intercambio o de valor para un grupo, comunidad o sociedad y que refleja un sistema de equivalencia entre bienes y servicios. Con ello, y aprovechando el impulso de la digitalización, se dan las circunstancias para que podamos empezar a pensar en un mundo sin efectivo, para los que lo quieran.

¿Digitalizar? Sí, ¡seguro!

La clientela está cambiando la forma de interactuar con los bancos. La digitalización en el sector financiero se ve impulsada por una nueva tipología de demanda que espera servicios inmediatos, disponibles en todo momento y en cualquier lugar. Ello implica que estén siempre accesibles por cualquier canal remoto: teléfono, aplicaciones móviles o internet.