Simplificar para mejorar

Europa requiere inversiones multimillonarias para mejorar su competitividad y productividad. Necesita impulsar la innovación, avanzar en las transiciones energética y digital, y crear un auténtico mercado de capitales integrado, entre otros grandes desafíos. Es el momento de avanzar en la simplificación normativa del sector bancario para que pueda desplegar todo su potencial de financiación a la economía.

Entorno volátil e incierto

La mejora de sus resultados y su rentabilidad es un beneficio para todos, porque un sector financiero sólido es fundamental para impulsar el crecimiento y la competitividad de la economía, además de acompañar a las empresas y familias en sus planes y proyectos, y ayudar a toda la sociedad a superar con éxito los retos a los que se enfrenta.

Financiación empresarial

La diversificación en las fuentes de financiación siempre es deseable, pero en momentos de inestabilidad e iliquidez en los mercados financieros es la financiación bancaria la que asume -en coordinación con las autoridades- la responsabilidad de mantener la financiación del gasto e inversión en la economía. Por eso es fundamental tener un sector bancario sano y resistente, para que pueda cumplir siempre con su labor de dar crédito al sector privado, especialmente en situaciones difíciles.

Dinero y crecimiento

En estos momentos es vital que las autoridades y el resto de los agentes económicos tomen las medidas necesarias para apuntalar la recuperación y hacerla sostenible en el tiempo. La política fiscal y las reformas estructurales serán claves para la reactivación económica tomando el testigo que dejará el BCE.

La nueva Ley de crédito hipotecario: aciertos y cautelas

La nueva Ley Reguladora de los Contratos de Crédito Inmobiliario que debe debatirse en el Senado para, posteriormente, aprobarse en el Congreso durante el mes de marzo, da un paso adelante en el proceso de clarificación y tramitación de hipotecas, otorga más seguridad al mercado y potencia el sistema de información. Pero, sobre todo, es una ley que tiende a proteger al consumidor por encima de cualquier otra consideración y blinda a los bancos y a sus clientes de decisiones judiciales dispares y muchas veces inconsistentes entre sí.

Volcados en el desarrollo

En España, la financiación ha dejado de ser una preocupación para las pymes. El préstamo bancario es la principal fuente de financiación de estas compañías, que crean más del 60% de los nuevos puestos de trabajo en el país.

Sobre riesgos y oportunidades

Bajo crecimiento económico, tipos de interés casi nulos, compleja e inconclusa (por tanto, incertidumbre) regulación… ¿saben de quién hablo? Naturalmente, de los bancos.

Hablando de flujos Stock de crédito

La banca cumple tres funciones importantes: 1. Intermedia entre el ahorro y la inversión; 2. Presta servicios financieros; 3. Proporciona medios de pago. Al final, podríamos hablar en general como conclusión de todo lo anterior que la banca es imprescindible para financiar la actividad económica. Y satisfacer de esta forma las necesidades de los clientes. En España más del 85% de la financiación de los sectores residentes es cubierta por las entidades de credit°, un porcentaje por encima de la media europea. Consideremos que en Estados Unidos la financiación bancaria apenas cubre el 45 % de las necesidades totales de fondos de la economia. El importante papel de la banca como financiador del crecimiento adquiere un papel más significativa si acaso en España.