Cambio climático y divulgación

Gestionar los riesgos relacionados con el medio ambiente y el cambio climático es una prioridad para todo el sector financiero. Por ello, las autoridades -principalmente europeas- y la industria llevan mucho tiempo trabajando en diferentes áreas. Este paquete normativo, que ha venido a llamarse en Europa de ‘finanzas sostenibles’, se caracteriza por la ambición de las reformas que se quieren llevar a cabo. Hasta la fecha, el mayor foco se ha puesto en las obligaciones de divulgación pública.
El impacto de la pandemia y la crisis climática: un test para las finanzas sostenibles

Los esfuerzos económicos para relanzar la economía tras la crisis provocada por el coronavirus y, en particular, el Pacto Verde Europeo (European Green Deal) propuesto por la nueva Comisión Europea, deberían ser compatibles con la lucha frente al desafío climático y, al hacerlo, impulsar el crecimiento del empleo y la actividad en varios sectores de la economía. Es decir, la reconstrucción económica debería ir de la mano de la sostenibilidad.
El impacto multiplicador de la banca en la batalla contra el cambio climático

Los bancos juegan un papel importante en la transición hacia una economía más respetuosa con el medio ambiente, pero no son los únicos jugadores. Es conveniente que desde otros ámbitos se trabaje de manera conjunta. El maridaje entre la administración y el sector privado, entre los distintos sectores productivos y la industria financiera o entre la economía real y la sociedad civil, es fundamental para que el rol de la banca como catalizador se pueda desarrollar con eficacia.
Una perspectiva prudente del cambio climático

No debería de existir la menor duda de que vivir en un entorno libre de emisiones, o con menores niveles de contaminación en las ciudades, eliminar el uso de plásticos o modificar los hábitos de consumo para promover conductas responsables, no puede en ningún caso resultar dañino sino que, tras un adecuado periodo de transición, debería propiciar un entorno más saludable y sostenible que redunde en un mayor grado de bienestar social.
Los bancos, preparados para ser actores del cambio

Es preciso pasar a la acción, pero bien planificada y mejor ejecutada, de manera que se reduzcan las incertidumbres inherentes a la lucha contra el cambio climático, sin dejar de lado las acciones de sensibilización y concienciación de la sociedad. A estas alturas, la inacción sólo nos puede llevar a incurrir en mayores costes, los costes de la parálisis entre dos modelos de producción, sin obtener beneficio alguno ni del viejo mundo que estamos dejando atrás ni del nuevo al que nos encaminamos.
Los bancos, pieza esencial en la Agenda 2030

«Es preciso pasar a la acción, pero bien planificada y mejor ejecutada para reducir las incertidumbres inherentes a la lucha contra el cambio climático». Así lo aseguró hoy nuestro presidente, José María Roldán, en la XV edición del Encuentro del Sector Bancario del IESE, donde abordó el papel de la banca ante la agenda 2030 de Naciones Unidas.
Compromiso con el medioambiente

El cambio climático se ha convertido en una de las principales preocupaciones a nivel mundial, acentuada por las cada vez más frecuentes catástrofes meteorológicas que afectan a todo el planeta, poniendo de manifiesto la necesidad de que entre todos tomemos medidas para avanzar de forma decidida hacia una economía descarbonizada.
La defensa del clima impulsa la globalización

Desde los Acuerdos de París se ha ido creando una conciencia global acerca de las crisis ambientales hasta el punto de que el Foro Económico Mundial ha reconocido que el cambio climático es uno de los riesgos más probables y de mayor impacto al que nos enfrentamos. La sensibilidad ciudadana ha ido en aumento y el 84% de los inversores financieros en la UE contempla el cambio climático y los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas en su estrategia.