Más fuertes… pero también rentables

La certidumbre regulatoria es imprescindible para que los bancos puedan concretar y desarrollar una estrategia a medio y largo plazo que haga posible su adaptación a la innovación y a la transformación digital que demandan sus clientes. En un escenario tan complejo como el actual es adecuado plantear un periodo de reflexión sobre la regulación que permita valorar la racionalidad y el impacto de las normas ya aprobadas, que son muchas y prolijas.