Compromiso colectivo

Poner freno a la ciberdelincuencia ha pasado de ser una necesidad a una obligación, para instituciones y gobiernos, para empresas y también para los ciudadanos. Porque si esta amenaza nos afecta a todos, la respuesta debe ser debe ser también compartida por todos.
Epoca de compras

La digitalización es beneficiosa en numerosos aspectos, para adquirir bienes, acceder de forma fácil y rápida a servicios privados y públicos y, sobre todo, para comunicarnos, para estar cerca a pesar de que estemos físicamente lejos. El mejor regalo en Navidades si se hace un buen uso de ella.
Internet segura

El 16 % de las infracciones penales registradas en 2022 tienen que ver con el cibercrimen, según el Ministerio del Interior. Y si en los últimos dos años los delitos en general han aumentado un 5,7%, los cometidos en el ámbito de internet se han disparado un 72%.
¿Dejarías las llaves de casa a un desconocido?

Seguro que no. Y tampoco deberías hacer accesibles tus contraseñas para acceder a su móvil, equipos informáticos o a las aplicaciones en internet. El primer jueves de mayo se celebra el Día Mundial de la Contraseña, una fecha en la que se intenta concienciar sobre la importancia de tener claves seguras que eviten el robo de información personal. En un mundo y con una sociedad cada vez más digital, las contraseñas son claves para proteger nuestra información y evitar ciberataques.
Concienciar para prevenir

De la misma forma que solemos pensar que los ciberataques son cosas que les ocurren a otros, también consideramos que nunca vamos a sufrir estafas en internet. Pero todos estamos expuestos y hemos de estar alerta. No solo por nuestro bien, sino también por el de nuestro entorno. Aparte de las consecuencias financieras que los ciberataques y las estafas nos pueden acarrear, pueden tener impacto en nuestro entorno cercano y suponen un golpe a la seguridad y confianza de todos.
Operar de forma segura en internet

Combatir la ciberdelicuencia se ha convertido en una de las principales prioridades para todos: ya seamos particulares, o trabajemos en empresas, instituciones o gobiernos. Y todos tenemos la responsabilidad de prevenirla y combatirla: las compañías y las autoridades deben invertir en protección y en reforzar la colaboración entre todas las partes implicadas; los individuos debemos asumir también la responsabilidad de proteger nuestros propios datos y actuar con cautela. Ya que conviene proteger nuestra información, no solo por el daño que su robo puede implicarnos, sino también porque puede ser utilizada para atacar a nuestros seres queridos.
Utilicen el sentido común

La digitalización ha cambiado nuestra forma de actuar y hasta de pensar. La revolución digital que vivimos nos mantiene constantemente conectados y amplía el alcance de nuestro mundo. Al mismo tiempo también abre la puerta a nuevas amenazas, que nos acechan por nuestros datos: el tesoro más valioso en la sociedad de la información. La prudencia y el sentido común son nuestra mejor defensa como individuos frente a las estafas digitales.
No solo les pasa a otros

El uso masivo de las nuevas tecnologías de la información y comunicación en nuestro día a día se ha acentuado desde el inicio de la pandemia, cuando nos hicimos aún más conscientes de los enormes beneficios que puede traernos la digitalización. Sin embargo, no parece que tengamos tan claros los retos y riesgos que conlleva. Solemos tender a pensar que los ciberataques son cosas que les ocurren a otros, pero hoy todos podemos ser víctimas de una ciberestafa. La prudencia y el sentido común son nuestros mejores aliados para luchar contra los ciberdelincuentes, ya que en muchos casos necesitan de nuestra versión más confiada para poder perpetrar sus ataques.
Por una banca cibersegura: ¿Ofertón? No, gracias.

Los bancos, al igual que en las sucursales tienen medidas de seguridad para evitar accesos indeseados, también custodian los fondos y datos de los clientes en el mundo virtual. Están preparados para contener incursiones no permitidas, pero si el malo llega a la puerta con las llaves para entrar porque se las hayamos entregado incautamente, será difícil detener su acceso.
La ciberseguridad, responsabilidad de todos

La digitalización que nos mantiene constantemente conectados también abre la puerta a nuevas amenazas, que nos acechan por nuestros datos, el tesoro más valioso en la sociedad de la información. Los datos son la llave para acceder a nuestros recursos, fruto de nuestro esfuerzo y de nuestro tiempo. Da igual que seamos un particular o una empresa, y a lo que nos dediquemos. Todos compartimos la responsabilidad de proteger nuestros datos, no solo por el daño que su robo puede implicar para nosotros mismos, sino también porque pueden utilizarlos para atacar a los demás. Ante una amenaza cada vez más global y sofisticada, la colaboración es el mejor escudo para protegernos.