Alejandra Kindelán: “Tenemos 20 supervisores y reguladores sin que haya alguien con una visión completa”

En esta entrevista de la Revista del Colegio de Economistas, nuestra presidenta profundiza en papel básico que los bancos juegan para el buen funcionamiento de la economía, en la necesidad de que se allane el camino para que pueda desplegar todo su potencial de financiación para las familias y empresas, y para contribuir a afrontar los retos de Europa en el actual contexto geopolítico.

Nueva normalidad

La economía mundial se esta desacelerando, pero con un comportamiento mejor de lo esperado. Esta es la principal conclusión del FMI, que proyecta la senda de crecimiento a medio plazo para el crecimiento mundial en niveles del 3 % frente al 3,7 % previo al Covid, y por debajo del 4,5 % al inicio del milenio.

Simplificar para mejorar

Europa requiere inversiones multimillonarias para mejorar su competitividad y productividad. Necesita impulsar la innovación, avanzar en las transiciones energética y digital, y crear un auténtico mercado de capitales integrado, entre otros grandes desafíos. Es el momento de avanzar en la simplificación normativa del sector bancario para que pueda desplegar todo su potencial de financiación a la economía.

Los datos mandan

Los datos a futuro de la inflación van a condicionar las decisiones del BCE en los próximos meses. Pero tanto las empresas como las familias en España parten de una mejor posición, al contar con opciones más accesibles para financiarse, a mejores precios y en mejores condiciones, que nuestros vecinos europeos.

Banking Lab. Euro digital: de los propósitos a la realidad

Los bancos pueden desempeñar un papel clave en la adopción del euro digital, acercándolo a los ciudadanos y a las empresas, e integrándolo en su vida financiera cotidiana. Para ello es fundamental un diseño adecuado que permita a las entidades crear valor y recoja el planteamiento del BCE. De esto trata la nueva sesión del Banking Lab que se celebra el próximo 6 de julio.

Expectativas y temores

Combatir la inflación a través de una política monetaria eficaz y transparente es una de las medidas más importantes que pueden tomar las autoridades monetarias en el actual contexto. También pueden aprobar reformas y ajustes que aumenten el crecimiento potencial de la economía como contrapunto al impasse de la guerra. La coordinación de políticas y la cooperación en todos los ámbitos, y de toda la sociedad, son también fundamentales para superar momentos complicados como el actual.

Mantener la calma

Los inversores precisan de certidumbre a la hora de tomar decisiones. Naturalmente no se puede luchar contra la incertidumbre derivada de factores exógenos. Pero la certidumbre también puede venir de las propias decisiones de las autoridades, como fijar una estrategia clara de ajuste fiscal ante la elevada deuda pública acumulada durante la crisis sanitaria o una comunicación adecuada de normalización monetaria. Aunque lo más prudente a corto plazo es supeditar cualquier decisión a reforzar la estabilidad financiera.

Represión financiera

Ahorrar es un acto deliberado y planificado. Al hacerlo dejamos de gastar hoy para hacerlo en el futuro, ya sea porque tenemos un objetivo concreto de consumo o estamos anticipando necesidades futuras. En este último caso acumulamos reservas con el objetivo de rentabilizarlas. Pero si esta rentabilidad resulta inferior a la inflación el ahorro pierde poder de compra.

Seguir avanzando en el euro

El euro se convirtió en nuestra moneda común el 1 de enero de 2002. Su introducción supuso un hito histórico, el mayor cambio de moneda hasta aquel momento, con doce países involucrados. Y todos fuimos responsables del éxito en su implantación: los bancos, la logística y el conjunto de la sociedad.

Evitar crear incertidumbre

El historial de éxitos en la gestión de la política monetaria no justifica forzar a corto plazo la estabilidad financiera, que es clave para la estabilidad macroeconómica. Por eso es necesario marcar los límites de la política monetaria y tratar de que la combinación con el resto de las políticas -desde la fiscal a las medidas de oferta- sea realmente efectiva. No hacerlo así provocaría desequilibrios económicos y mayores riesgos financieros. La política monetaria no debe generar mañana más problemas de los que intenta combatir hoy.